hit
counter

Tratamiento Farmacológico Para El Síndrome De Colon Irritable

Califica este Articulo

El síndrome de colon irritable es un trastorno gastrointestinal que involucra una alteración en la motilidad del tracto intestinal. Este es el responsable del 36 % al 50 % de las consultas gastrointestinales. A pesar de que la etimología de este trastorno no se conoce con exactitud, puede provocar síntomas como: alteración de la frecuencia de deposiciones, dolores abdominales y flatulencias malolientes. Por eso, quiero que tangas en cuenta cuales son los tratamiento farmacológico para el síndrome de colon irritable y puedas utilizarlos.

Estudios han revelado que el síndrome de colon irritable afecta en su mayoría a las mujeres, pues el sometimiento prolongado a situaciones de estrés que padecen, causa la liberación de hormonas que alteran los movimientos intestinales. Sin embargo, este mal no se limita a ellas, ya que el síndrome no respeta sexo, edad, ni estatus social.

El tratamiento empleado para aliviar el síndrome debe ir de la mano con modificaciones en tu estilo de vida, esto es, consumir una dieta adaptada que excluya sustancias contraindicadas en tu caso, hacer ejercicios y hasta asistir a terapias de relajación. Sumando estos aspectos a la implementación de un tratamiento farmacológico adecuado, irás por el camino correcto hacia la sanación total del síndrome de colon irritable.

4 Tratamientos Farmacológicos Para El Síndrome De Colon Irritable

tratamientos farmacologicos para el colon irritable

El tratamiento recetado está estrechamente relacionado con los síntomas que presenta cada persona. Por ello, es necesario que te auto evalúes para así saber con exactitud cuál es el tratamiento que se adapta a ti en mayor medida. Entre los medicamentos puedes encontrar:

  • Antidiarreicos (loperamida)

Para casos de diarrea, te recomiendo el consumo de antidiarreicos, esto es, sustancias que permiten retrasar el tránsito de los intestinos, de modo que disminuyen la frecuencia de las deposiciones.

Un medicamento clásico para combatir la diarrea es la loperamida, su modo de acción se basa en que inhibe las secreciones intestinales y permite aumentar la absorción de agua y electrolitos, extendiendo como consecuencia el tiempo del tránsito intestinal.

La dosis empleada de esta debe ser ajustada por un médico. No obstante, en la mayoría de los casos se recomienda la ingesta de 4 mg a 12 mg por día. Nunca excedas la cantidad que recomienda tu médico. Puedes mantener el tratamiento por hasta 3 o 4 semanas, no más de eso.

  • Suplementos de fibra y laxantes (psyllium y polietilenglicol)

Cuando hay estreñimiento, la primera elección es el consumo de suplementos de fibra soluble, entre ellos el policarbofilo de calcio, psyllium e isphagula. Al consumir la fibra soluble, ella es disuelta en agua y forma un gel que es fermentado por las bacterias que se encuentran en el colon, lo que acelera la producción de ácidos grasos de cadenas cortas, cuyo efecto es apresurar el proceso de expulsión de materia fecal.

En primera instancia, te invito a que incluyas fibra dietética en tus comidas diarias; si esto no funciona, empieza entonces a adicionar psyllium en dosis de 4 g a 6 g diarios. Al cabo de 3 o 4 semanas, aumenta la dosis a 10 g o 12 g al día.

Si el tratamiento con fibra no funciona, será hora de implementar el uso de laxantes, como el polietilenglicol, que ayuda a hidratar las heces para ablandarlas, facilitando así su eliminación. Toma de 1-2 g/kg por día, dividido en dos dosis, cuya separación entre ambas debe ser de 6 a 8 horas. Mantén el tiempo de tratamiento por hasta 5 días.

En niños, la dosis de polietilenglicol puede variar de 0,25 a 1,5 g/kg al día.

Como dato adicional, te encomiendo que bebas aproximadamente 1,5 litros de agua al día. Esto ayudará a evitar o hacer frente al estreñimiento.

  • Antiespasmódicos y antidepresivos tricíclicos (buscapina y amitriptilina)

Si sientes fuertes dolores, lo ideal es implementar la ingesta de antiespasmódicos. Estos medicamentos permiten la relajación de los músculos internos del tubo digestivo, por lo que reducen las contracciones bruscas e involuntarias del tracto intestinal, responsables de la aparición de los dolores abdominales.

El espasmolítico más conocido es la buscapina (hioscina), cuya función se basa en relajar directamente los músculos intestinales y bloquear así los impulsos del sistema nervioso intestinal, esto con el fin de reducir los cólicos y las contracciones musculares.

La dosificación del medicamento es de 10-20 mg, de 3 a 5 veces al día. Tómalo de preferencia 30 minutos antes de las comidas.

Una desventaja de los antiespasmódicos es que producen como efectos secundarios visión borrosa, retención de líquidos, xerostomía (sensación de sequedad en la boca) y taquicardia.

En otro orden de ideas, el uso de antidepresivos tricíclicos causa un efecto analgésico que calma los dolores asociados al colon irritable. Además, también son útiles en caso de diarrea, pues disminuyen los movimientos intestinales. La dosis empleada de estos es más baja que la utilizada habitualmente para tratar la depresión.

Los antidepresivos tricíclicos más comunes son la amitriptilina y la imipramina. Por su parte, no se recomiendan cuando hay estreñimiento, si este es tu caso, puedes administrarte los antidepresivos inhibidores de la recaptación de serotonina.

  • Antiflatulentos (carbón activado y simeticona)

En caso de gases, se receta el uso de antiflatulentos, entre ellos el carbón activado y la simeticona. La utilidad de estos es disminuir la presencia de gases que causan distención abdominal.

La simeticona actúa de manera directa en las “burbujas intestinales” desintegrándolas o evitando su formación. Debes tener cuidado con las dosis de ella, pues puede provocar tanto diarrea como estreñimiento. En todo caso, sigue las indicaciones de tu médico.

Por su parte, el carbón activado tiene poros que lo hacen un excelente adsorbente. Su acción en el intestino es adsorber los gases presentes en el tracto intestinal y llevarlos consigo hacia las heces para ser excretados. Al igual que en el caso anterior, debes tener sumo cuidado con la cantidad ingerida para no provocar estreñimiento o diarrea, como efecto secundario.

Estos son los síntomas más comunes del colon irritable y, para cada caso, ya conoces cuáles son los fármacos empleados.

No olvides tener siempre en cuenta la opinión de un médico especialista, no hay nadie mejor que él para indicarte el más efectivo tratamiento para tu padecimiento; sólo debes ser lo suficientemente abierto y explicarle de manera clara y sin pena alguna cuáles son los síntomas que presentas.

Leave a Reply

error: El Contenido Esta Protegido !!